miércoles, 19 de mayo de 2010

My faith... that's awsome

Sentirse de esa forma, tan incomprendida, tan asustada en un mundo que finge ser adorable; ese universo tan despiadado, conocido como algo más para sonreír, que sin embargo, a ella la hace llorar, gritar dentro de sí misma, soportando el hecho, simple hecho de callar y no poder decir lo que piensa, lo que en verdad cree. Se ve atrapada dentro de una burbuja solida e indestructible, tan sola; sabe que la soledad no es lo único que la lastima, su propio silencio ataca y destruye su vida, su completa existencia. Pretendía ser... aceptada. No quería ser vista o conocida, no buscaba ser importante, simplemente aceptada, por lo que era. No lo consiguió y ahora piensa que la culpa es exclusivamente de ella, no obstante, el dolor propio de saberse apartada por la sociedad que una vez pensó, era agradable. ¡Hipocresía! Tanta a su alrededor, tanta que no puede ser combatida por un solo individuo. ¡Falsedad! Le mintieron en su cara, con regocijo, diciéndole que no era suficiente para merecer nada... está atrapada en un mundo que finge ser algo que no es ni podrá ser jamás, atrapada en sí misma otra vez, y otra vez, pero no hay nadie, nadie que la escuche; sin embargo, ella ya no quiere ser escuchada, lo único que hace es odiar, odiar y aborrecer todo a su paso, como un frío metal ocupando su corazón, como la tormenta más helada y angustiosa, lo único que desea, es callar. 

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