sábado, 26 de enero de 2013

Caught

  










The air around me still feels like a cage




Atrapada.
No sabía cuántos significados podía tener esta palabra hasta que apareciste en mi vida. Creía que sólo servía para decir: "¡Me he quedado atrapada en el baño! ¡Un susto horrible!". Y horrible sí es.
Recuerdo cuando me atrapaste por primera vez. Iba desprevenida, riendo con mis amigas sobre no sé qué cosa y dijiste adiós. Hubiera pensado que se lo decías a cualquiera de las cien personas que había allí, pero te paraste en frente de mí, con tu sonrisa burlona y sacudiste la mano frente a mi rostro. Adiós. ¿Qué manera de presentarte era esa? No sabía tu nombre. Habíamos pasado años en el mismo edificio y era la primera vez que te veía. Y cuando dije "¿Y este loco quién es?" y mis amigas rieron, no lo supe. No vi que estaba atrapada.
Pasaron los días, seguías hablándome como si me conocieras. Seguías atrapándome.
¿Sabes cómo se caza a un ave? El macho comienza su canto, y la hembra, por curiosidad, estupidez o amor ciego, vuela hasta la jaula y queda atrapada. No entiende qué demonios pasó hasta que el cazador mira por entre los barrotes con una sonrisa satisfecha. Y allí es cuando el ave ha de culparse por tremenda idiotez.
En mi caso diré que fue curiosidad. Eras un misterio en toda regla. Hablabas mucho sin decir absolutamente nada la mayor parte del tiempo. Pero eran aquellas veces en que sólo soltabas dos palabras y decías mil verdades cuando yo quería volar a la jaula sin importar nada.
En ese momento juraba que me habías emboscado. Que me habías atrapado a la fuerza. Pero no. Yo me dejé atrapar.
Y sigo atrapada, después de tanto tiempo. Sigo viendo el mismo paisaje desde que entré en la jaula. Muy poco ha cambiado por fuera, pero nada es igual por dentro.
La jaula está hecha trizas, sin brillo, sin que nadie cuide de ella. He lastimado tanto mis alas intentando escapar que no creo poder volver a volar nunca más.
Pero, ¿Por qué sigo estando aquí? ¿No deberías haberme dejado libre en cuanto encontraste aves más bonitas y fáciles de atrapar? Sí, lo hiciste. Abriste la jaula hace mucho tiempo, sólo que no quiero verlo. Prefiero seguir siendo estúpida, golpeándome contra los barrotes y no viendo la salida. Es que no puedo. Esta jaula es todo lo que conozco. Es la única que me conoce.
Soy libre. Puedo elegir. Tú me dejas hacerlo. Y yo, esperanzada, elijo quedarme. Quizá esperando que algún día tú regreses, tú y tu estúpida sonrisa burlona.
Yo, a pesar de que estar así me asfixia, me destruye y me mata poco a poco, elijo estar atrapada.

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